

Percy Stormont
Guatemala y El Salvador. El corazón del Mundo Maya
Viajarás con Percy Stormont

Antropología, territorio y cultura viva. Con más de 30 años de trayectoria en Guatemala y en especial en el Mundo Maya, transforma cada recorrido en una oportunidad para comprender el territorio, su historia y, sobre todo, a las personas que lo habitan. Formado en Antropología, se ha convertido en un intérprete de la cultura maya viva. Su mirada conecta la arqueología con el presente, permitiendo entender los grandes sitios prehispánicos en diálogo con las comunidades actuales, sus rituales, su cosmovisión y su forma de habitar el mundo. Cada explicación nace del respeto, la escucha y el conocimiento profundo, logrando que el viajero no solo visite un lugar, sino que lo comprenda. A lo largo de su carrera ha acompañado a figuras como Mario Vargas Llosa, prensa internacional y producciones televisivas, en coordinación con el Instituto Guatemalteco de Turismo (INGUAT). Su formación en Mercadotecnia, le ha permitido diseñar experiencias memorables desde la perspectiva del viajero, y con cursos especializados de la UNAM sobre cultura maya, escritura jeroglífica, cosmovisión y estructuras sociales. A ello se suma su trayectoria como oficial del Ejército de Guatemala, una etapa que fortaleció su liderazgo y disciplina, pero que habiéndola trascendido, le permite transmitir la realidad que ha vivido el país a lo largo de los años. Explorar Guatemala y El Salvador de la mano de Percy Stormont es adentrarse en un viaje que trasciende el turismo para convertirse en una experiencia cultural auténtica, más consciente, más humana y profundamente enriquecedora. “Viajar no es solo conocer lugares, es comprender las historias que les dan vida.”
Guatemala, Iximché, Lago de Atitlán, Chichicastenango, Antigua Guatemala, Petén, Tikal, Suchitoto, Cinquera, San Salvador
Una invitación a mirar Centroamérica más allá de los paisajes y los monumentos, en una travesía que conecta arqueología, historia, espiritualidad y vida cotidiana, recorriendo territorios donde el pasado no es un vestigio inmóvil, sino una presencia viva que dialoga constantemente con el presente. A lo largo del itinerario, nos adentraremos en el corazón del Mundo Maya, desde las antiguas capitales prehispánicas escondidas en la selva hasta las comunidades indígenas del altiplano, donde los calendarios, los rituales y los oficios continúan marcando el ritmo de la vida diaria. El lago de Atitlán, Chichicastenango, Antigua Guatemala o Tikal se presentan como espacios habitados por memoria, creencias y profundas conexiones con la naturaleza. El viaje cruza también la frontera hacia El Salvador, donde la arqueología mesoamericana convive con relatos recientes de resistencia y reconstrucción, como en Cinquera, y con una mirada íntima a la vida cotidiana del pasado, preservada de manera única en Joya de Cerén. Suchitoto y San Salvador aportan el pulso contemporáneo, donde tradición, arte y memoria se entrelazan con naturalidad. Concebido como una experiencia de viaje consciente y enriquecedora, cada jornada de este itinerario invita a escuchar, comprender y reflexionar; a viajar con tiempo y con sentido, dejando espacio para el asombro y la emoción. Más que un recorrido geográfico, este es un viaje de comprensión, donde los lugares cuentan historias y las personas se convierten en parte esencial del camino. Una experiencia que no se agota al regresar, porque continúa —silenciosa y profunda— en la memoria del viajero.
Itinerario
- Día 1
- Día 2
- Día 3
- Día 4
- Día 5
- Día 6
- Día 7
- Día 8
- Día 9
- Día 10
- Día 11
ESPAÑA – GUATEMALA
A la hora indicada embarque en vuelo regular de Iberia con destino la capital guatemalteca. A media tarde hora local, llegada al aeropuerto internacional La Aurora de la Ciudad de Guatemala. Luego de los trámites migratorios nos trasladaremos al hotel ubicado en una de las zonas comerciales más importantes de esta ciudad. Después de registrarse tendremos una breve reunión informativa para comentar algunos detalles importantes de los próximos días de circuito.
CIUDAD DE GUATEMALA – IXIMCHÉ – LAGO DE ATITLÁN (desayuno/almuerzo/-)
Desayuno. Por la mañana saldremos de la Ciudad de Guatemala rumbo al altiplano occidental para visitar Iximché, uno de los sitios arqueológicos más relevantes del período Posclásico maya. Antigua capital del reino kaqchikel, este enclave, rodeado de bosques de pino, nos permitirá comprender un momento crucial de la historia mesoamericana: el complejo tránsito entre el mundo prehispánico y la llegada de los conquistadores españoles en el siglo XVI.
Durante la visita abordaremos no solo los acontecimientos históricos, sino también aspectos esenciales del pensamiento maya, como la concepción cíclica del tiempo y la profunda relación entre la vida cotidiana, la naturaleza y los calendarios rituales que han marcado el devenir de estas comunidades a lo largo de los siglos.
La experiencia adquiere aquí una dimensión especial con el acompañamiento de Paula, guía espiritual o Ajq’ij, quien nos introducirá en la cosmovisión maya a través del calendario sagrado Cholq’ij. Mediante una ceremonia de fuego, los nahuales y las energías del día, nos acercaremos a una forma de entender la existencia basada en el equilibrio, la memoria ancestral y el vínculo entre el ser humano y el universo. Un encuentro íntimo y respetuoso que invita a la reflexión y al entendimiento profundo de la espiritualidad viva de los pueblos originarios.
Finalizada la visita, continuaremos nuestro recorrido hacia el lago de Atitlán, un escenario natural de belleza sobrecogedora, considerado por muchos como uno de los lagos más bellos del mundo. A medida que nos aproximamos, el paisaje se abre entre montañas y volcanes, anticipando los días que nos esperan junto a sus aguas serenas y las comunidades que las habitan.
Llegada y alojamiento.
LAGO DE ATITLÁN (desayuno/almuerzo/-)
Desayuno. Hoy dedicamos la jornada a explorar el lago de Atitlán, considerado uno de los más bellos del mundo. Sus aguas reposan en una antigua caldera volcánica y están enmarcadas por tres imponentes volcanes que acompañan silenciosamente la vida cotidiana de las comunidades que habitan sus orillas desde hace siglos.
Navegaremos por el lago hasta San Juan La Laguna, un pueblo que en los últimos años se ha convertido en referente del textil indígena contemporáneo. Aquí, las cooperativas de mujeres han sabido transformar una labor ancestral en una poderosa herramienta de identidad y autonomía. A través del tejido, no solo preservan símbolos, técnicas y memorias, sino que también generan un impacto real en el desarrollo social y económico de la comunidad, convirtiéndose en protagonistas de sus propias decisiones.
San Juan es también un pueblo de artistas. Sus calles sorprenden con murales llenos de color y pequeñas galerías donde la pintura dialoga con la tradición. Para quienes disfrutan del café, esta será además una ocasión ideal para degustar una excelente taza cultivada en una de las regiones cafetaleras más reconocidas de Guatemala.
Al finalizar la visita, retomaremos la navegación hacia Santiago de Atitlán, una de las comunidades donde las tradiciones religiosas se han mantenido vivas de manera más intensa. Sus cofradías, la iglesia católica y los ritos locales revelan un profundo sincretismo religioso, visible en la veneración a la deidad maya conocida como Maximón o Rilaj Mam. Las tallas en madera, los elaborados bordados de los güipiles femeninos y los característicos pantalones cortos masculinos dan cuenta de una riqueza cultural singular, firmemente arraigada en la vida cotidiana.
Por la tarde, regresaremos navegando a nuestro hotel, mientras el lago cambia de color con la luz del atardecer y el paisaje se convierte en una experiencia tan serena como inolvidable.
CHICHICASTENANGO (desayuno/almuerzo/-)
Desayuno. A primera hora iniciaremos nuestro recorrido hacia Chichicastenango, uno de los pueblos más emblemáticos del altiplano guatemalteco y escenario de uno de los mercados indígenas más importantes de América Latina. La jornada adquiere este año un carácter extraordinario al coincidir con el Día de Todos los Santos, una de las celebraciones más profundas y significativas del calendario ritual maya.
Desde temprano, el pueblo se transforma. Las calles se llenan de color, aromas y movimientos constantes: artesanías, flores, frutas, textiles y alimentos tradicionales conviven en un mercado donde lo cotidiano y lo ceremonial se entrelazan de manera natural. Familias enteras llegan desde comunidades cercanas no solo para comerciar, sino también para compartir este día dedicado a la memoria de los antepasados.
Las cocinas locales —los tradicionales comedores— se convierten en puntos de encuentro donde vendedores y visitantes se detienen a saborear recetas transmitidas de generación en generación. La comida, como tantas otras expresiones de esta cultura, es aquí un acto de comunidad y recuerdo.
La celebración se extiende durante toda la jornada. Frente a las iglesias del pueblo, las danzas tradicionales ocupan la plaza hasta bien entrada la tarde, mientras los rituales ancestrales dialogan con la liturgia cristiana en un claro ejemplo de sincretismo religioso. Al caer la noche, el cementerio se transforma en un espacio de peregrinación íntima y colectiva: las tumbas se adornan con flores y velas, y las familias comparten alimentos y música junto a sus difuntos, prolongando el encuentro hasta altas horas.
En este contexto profundamente simbólico, nos espera un encuentro privilegiado con la cosmovisión maya de la mano de la antropóloga María Jacinta Xón, quien ofrecerá una charla esclarecedora sobre las tradiciones del Día de Todos los Santos y su significado dentro de la sociedad maya k’iche’. Su mirada nos permitirá comprender la profundidad filosófica y emocional de esta celebración, más allá de su dimensión festiva.
La experiencia continúa en su proyecto Tux, una iniciativa dedicada a la recuperación del conocimiento ancestral a través de la gastronomía. Allí disfrutaremos de un almuerzo degustación de cinco platillos, elaborados a partir de recetas prehispánicas y preindustriales, utilizando ingredientes locales y de temporada provenientes del sistema milpa, base agrícola y nutricional de la civilización maya. Acompañados por una anfitriona experta, descubriremos las estrechas conexiones entre alimentación, territorio, astronomía y cultura, en una vivencia sensorial auténtica y profundamente significativa.
Un día intenso y revelador, en el que Chichicastenango se ofrece no solo como destino, sino como punto de encuentro entre pasado y presente, memoria y vida.
CHICHICASTENANGO - ANTIGUA GUATEMALA (desayuno/almuerzo/-)
Desayuno. Por la mañana retomamos la ruta con destino a Antigua Guatemala, una de las ciudades más fascinantes y mejor conservadas del período colonial en América Latina, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Antigua fue durante más de dos siglos el centro político, administrativo y religioso de Centroamérica, sede de la Capitanía General del Reino de Guatemala, y aún hoy conserva ese aire señorial que se respira en sus calles empedradas, plazas y antiguos claustros.
A nuestra llegada comenzaremos la visita en la Finca La Azotea, un espacio que combina naturaleza, tradición y conocimiento. Aquí nos adentraremos en el mundo del café guatemalteco, uno de los más reconocidos del mundo. Conoceremos el proceso completo, desde el cultivo hasta el tostado, comprendiendo la importancia histórica, económica y cultural de este producto que ha marcado la identidad del país.
El entorno, rodeado de jardines y cafetales, ofrece el marco ideal para esta primera inmersión en la Antigua. Almuerzo en el restaurante de la finca.
Por la tarde tendremos un encuentro académico de alto valor cultural con uno de los historiadores que ha dedicado su vida al estudio del arte sacro en Guatemala. A través de su charla, exploraremos el papel de las órdenes religiosas, la estructura social de la época colonial y las expresiones artísticas que dieron forma a la Antigua como ciudad espiritual, intelectual y artística. Una aproximación que permitirá leer sus iglesias y conventos no solo como monumentos, sino como testimonios vivos de una época que aún define la identidad del país.
Finalizada la actividad, regreso al hotel y tiempo para comenzar a disfrutar con calma del ambiente único de la ciudad, que al caer la tarde se envuelve en una luz especial, entre ruinas de conventos, volcanes en el horizonte y el sonido pausado de la vida local.
ANTIGUA GUATEMALA (desayuno/almuerzo/-)
Desayuno. La jornada de hoy estará dedicada por completo a Antigua Guatemala, una ciudad que invita a ser recorrida sin prisa, dejándose leer en sus calles, sus ruinas y sus silencios. A través de su trazado urbano, sus monumentos y sus tradiciones, iremos reconstruyendo la vida cotidiana de una de las capitales coloniales más importantes de América durante más de dos siglos.
Situada en el valle de Panchoy y rodeada por tres volcanes, Antigua ofrece el marco perfecto para esta inmersión histórica. Desde su fundación a mediados del siglo XVI, la ciudad fue moldeando un imaginario social, religioso y artístico que aún hoy define su identidad. Un ejemplo elocuente de esta adaptación constante es la Iglesia de La Merced, cuyas estructuras revelan cómo la arquitectura colonial fue modificándose para resistir los frecuentes terremotos. En su interior se resguardan algunas de las imágenes de pasión más veneradas del país, como Jesús Nazareno de la Penitencia y la Virgen de Dolores, profundamente arraigadas en la devoción popular guatemalteca.
Desde las cúpulas del conjunto tendremos una visión privilegiada de la ciudad, una lectura panorámica que permite comprender la disposición de sus conventos, iglesias y plazas, y la relación íntima entre el espacio urbano y el paisaje volcánico que la rodea.
A continuación, caminaremos hasta el parque central, corazón de la vida social desde la época colonial, donde se alza la actual Parroquia de San José Catedral. Antes del devastador terremoto de 1773, este templo fue una imponente construcción de cinco naves, de la cual hoy solo sobrevive una sección aún en uso. La visita a las ruinas permite dimensionar la magnitud original del edificio y reflexionar sobre el impacto de los desastres naturales en el destino de la ciudad.
Nuestra ruta nos llevará luego por otras calles emblemáticas de Antigua hasta la Iglesia de San Francisco el Grande, un lugar de enorme relevancia histórica y espiritual. Fue sede de la primera orden religiosa que inició la evangelización en Guatemala y alberga la tumba del Santo Hermano Pedro de San José de Betancur, el primer santo guatemalteco, figura profundamente ligada a la historia de la ciudad y a las expresiones de fe popular en todo el país.
Al concluir la visita, disfrutaremos del almuerzo. El resto de la tarde quedará libre para seguir explorando Antigua a ritmo propio: perderse entre sus calles empedradas, visitar algún claustro en silencio o simplemente dejar pasar el tiempo en una plaza, mientras la ciudad vuelve a transformarse con la luz dorada del final del día.
CIUDAD DE GUATEMALA - PETÉN (desayuno/almuerzo/-)
Desayuno. A primera hora iniciaremos el recorrido de regreso hacia la Ciudad de Guatemala, donde nos espera una de las experiencias intelectuales más reveladoras del viaje. En el Museo Nacional de Arqueología y Etnología, seremos recibidos por Camilo Luín y Miguel Pimenta, dos reconocidos arqueólogos que nos acompañarán en un recorrido selecto por las salas del museo.
A través de una cuidada selección de piezas, nos adentraremos en más de tres mil años de historia maya, descubriendo cómo estas sociedades plasmaron su pensamiento, su visión del mundo y su memoria histórica en cerámica, jade y piedra. Las obras expuestas permiten entender no solo la dimensión estética del arte prehispánico, sino también su función ritual, política y simbólica.
Especial atención merecen las estelas esculpidas en piedra, verdaderos documentos históricos que combinan imagen y texto. En ellas se representan gobernantes, acontecimientos y fechas precisas inscritas mediante la escritura jeroglífica maya, uno de los sistemas de escritura más complejos y sofisticados del mundo antiguo. Este acercamiento nos proporcionará las claves necesarias para interpretar, en los próximos días, los monumentos que encontraremos en la selva del norte del país.
Al finalizar la visita, disfrutaremos del almuerzo en un restaurante local. Posteriormente, nos trasladaremos al aeropuerto para tomar el vuelo hacia el departamento del Petén, una vasta región cubierta de selva tropical que guarda algunos de los vestigios arqueológicos más impresionantes de Mesoamérica.
La llegada al Petén marca un cambio de escenario y de atmósfera: del ritmo urbano pasamos al silencio del bosque, preparando el espíritu para el encuentro con Tikal, una de las grandes capitales del mundo maya. Alojamiento y descanso.
TIKAL (desayuno/almuerzo/-)
Desayuno. Por la mañana saldremos de la Ciudad de Guatemala en dirección a El Salvador, iniciando el cruce fronterizo hacia un país de reducida extensión territorial, pero de enorme densidad histórica y cultural, conocido como el pulgarcito de América. Tras realizar los trámites migratorios en la frontera de Las Chinamas, nos adentraremos en territorio salvadoreño por el departamento de Ahuachapán, recorriendo una región fértil y volcánica.
Nuestra primera parada será el sitio arqueológico de Tazumal, situado en la localidad de Chalchuapa, corazón de una amplia zona arqueológica que reúne una decena de asentamientos prehispánicos. Tazumal es uno de los sitios más antiguos y complejos de El Salvador, y su estudio permite comprender las múltiples capas culturales que conformaron esta región a lo largo de los siglos.
Durante la visita observaremos las principales estructuras piramidales y el juego de pelota, testimonios de una ocupación prolongada que refleja no solo la presencia maya, sino también influencias de otras grandes tradiciones mesoamericanas, como la olmeca y, en etapas posteriores, corrientes procedentes del altiplano central mexicano vinculadas al mundo tolteca. Este cruce de estilos y simbolismos convierte a Tazumal en una clave fundamental para entender a El Salvador como territorio de encuentro cultural y no como periferia.
Tras la visita, continuaremos la ruta hacia el interior del país, con almuerzo en ruta, para dirigirnos a Cinquera, un pequeño pueblo enclavado entre colinas boscosas que representa uno de los ejemplos más conmovedores de resiliencia comunitaria en Centroamérica.
Cinquera fue escenario de intensos combates durante el conflicto armado salvadoreño. La violencia obligó a su población a abandonar el pueblo y refugiarse durante años en el bosque circundante, que sin saberlo se convirtió en su protección frente a los bombardeos. Al regreso, en 1991, sus habitantes tomaron una decisión crucial: preservar ese bosque que les había salvado la vida. Hoy, ese entorno es una reserva natural comunitaria, dedicada al ecoturismo y a la educación ambiental.
Durante la visita recorreremos el Museo de la Memoria de Cinquera y mantendremos un encuentro con un excombatiente del FMLN, quien compartirá su testimonio personal sobre lo vivido en aquellos años. Un relato directo, sobrio y profundamente humano que permite comprender el conflicto más allá de las fechas y los titulares, poniendo rostro y voz a la historia reciente del país.
Al finalizar la visita, nos dirigiremos a Suchitoto, una de las poblaciones coloniales mejor conservadas de El Salvador. Llegada y alojamiento. La tarde-noche permitirá empezar a disfrutar del ambiente tranquilo de este pueblo, cuyas calles empedradas y ritmo sereno contrastan con la intensidad de las experiencias vividas a lo largo del día.
SUCHITOTO Y CINQUERA (desayuno/almuerzo/-)
Desayuno. La jornada de hoy estará dedicada a profundizar en el interior de El Salvador, combinando paisaje, memoria histórica y tradiciones vivas. Por la mañana saldremos hacia la localidad de Cinquera, situada a pocos kilómetros de Suchitoto, para completar la experiencia iniciada el día anterior.
Cinquera es hoy un pueblo tranquilo, rodeado de bosque, pero su aparente calma esconde una historia marcada por el conflicto armado. Durante nuestro recorrido visitaremos el Museo de la Memoria, un espacio sencillo y profundamente conmovedor que recoge testimonios, objetos y relatos de la vida cotidiana durante la guerra. Allí tendremos la oportunidad de mantener un encuentro con un excombatiente del FMLN, quien compartirá su experiencia personal y la de su comunidad durante aquellos años de resistencia, desplazamiento y supervivencia. Un relato directo, sin artificios, que permite comprender la historia reciente de El Salvador desde la palabra de quienes la vivieron en primera persona.
Al finalizar la visita regresaremos a Suchitoto, donde disfrutaremos del almuerzo y nos sumergiremos en el ambiente sereno de uno de los pueblos coloniales mejor conservados del país. Caminar por sus calles empedradas, flanqueadas por casas bajas y balcones de hierro, es una invitación a bajar el ritmo y observar la vida cotidiana sin prisa.
Visitaremos la Iglesia de Santa Lucía, que domina el parque central y es uno de los principales referentes arquitectónicos de Suchitoto. A su alrededor, el pueblo conserva una vida cultural activa, visible en sus talleres artesanales y su cuidada oferta gastronómica.
La tarde continúa con la visita a un taller de añil, donde conoceremos el proceso tradicional de extracción y teñido de este pigmento natural, fundamental en la historia económica de El Salvador durante la época colonial. Ver cómo una tela blanca se transforma lentamente en distintos tonos de azul permite comprender la dimensión artesanal de un producto que durante siglos conectó estas tierras con el comercio global.
El resto de la tarde quedará libre para seguir explorando Suchitoto a ritmo propio: visitar alguna galería local, sentarse en el parque central o simplemente contemplar el atardecer, cuando el pueblo recupera su calma más profunda y el tiempo parece discurrir de otra manera.
JOYA DE CERÉN - SAN SALVADOR (desayuno/almuerzo/-)
Desayuno. Por la mañana saldremos hacia el valle de Zapotitlán, a unos kilómetros de San Salvador, para visitar uno de los sitios arqueológicos más singulares de toda Mesoamérica: Joya de Cerén. A diferencia de las grandes ciudades ceremoniales, aquí no encontramos templos monumentales ni pirámides, sino algo mucho más íntimo y revelador: la vida cotidiana de una comunidad campesina maya del período Clásico tardío.
Alrededor del año 650 d.C., la erupción del volcán Loma Caldera sepultó repentinamente el asentamiento bajo capas de ceniza. Sus habitantes lograron huir, pero dejaron atrás casas, utensilios, alimentos y herramientas que quedaron preservados casi intactos. Gracias a ello, Joya de Cerén se ha convertido en una ventana excepcional al día a día de personas anónimas, razón por la cual es conocida como la “Pompeya de América”.
Durante la visita recorreremos las viviendas de adobe y paja, una cocina doméstica, áreas de trabajo y un temazcal o baño de vapor. En cada espacio surgen preguntas sencillas pero profundas: cómo cocinaban, cómo se organizaba la familia, cómo se compartía el trabajo. El museo del sitio complementa esta mirada cercana, mostrando los objetos tal como fueron abandonados en el momento de la erupción, deteniendo el tiempo sin dramatismo, casi con pudor.
Tras la visita, regresaremos a San Salvador y disfrutaremos del almuerzo. Por la tarde nos acercaremos al Museo Nacional de Antropología, un lugar clave para comprender la transformación del país a lo largo del tiempo. A través de sus salas, el museo recorre temas como la agricultura, las migraciones, la artesanía, la religión y la industria, dibujando un retrato complejo y honesto de la sociedad salvadoreña.
Más allá de los objetos expuestos, el museo propone una lectura humana del territorio: cómo se han adaptado sus habitantes, cómo han resistido, cómo han construido identidad en medio de cambios constantes.
Al finalizar la visita, regreso al hotel. La tarde quedará libre para descansar o salir a caminar, dejando que las imágenes del día —la aldea detenida en el tiempo, las historias compartidas, los gestos cotidianos— encuentren su propio lugar en la memoria del viaje.
SAN SALVADOR – ESPAÑA (desayuno/almuerzo/-)
Desayuno. En nuestra última mañana en San Salvador realizaremos una visita panorámica por la ciudad, un recorrido tranquilo que nos permitirá despedirnos del país desde su capital, entendiendo mejor su pulso actual y los contrastes que lo definen. Nos acercaremos al centro histórico, donde la historia política y religiosa se concentra en torno a espacios emblemáticos como el Palacio de Gobierno, la Catedral Metropolitana y la Biblioteca Nacional, símbolos de una ciudad que se ha reconstruido a sí misma en numerosas ocasiones.
La visita continúa hacia la Plaza Salvador del Mundo, uno de los lugares más representativos de la identidad nacional, donde la figura del Divino Salvador se alza como punto de encuentro, celebración y memoria colectiva. Es un espacio que resume bien el espíritu del país: resiliente, profundamente humano y siempre en movimiento.
Antes de dirigirnos al aeropuerto, tendremos tiempo para recorrer el mercado de artesanías, un último contacto con los colores, los materiales y las manos que dan forma a la cultura salvadoreña. Será la ocasión ideal para llevar consigo algún objeto cargado de historia y significado, una pequeña memoria tangible del viaje.
Tras el almuerzo, nos trasladaremos al Aeropuerto Internacional San Óscar Arnulfo Romero y Galdámez para embarcar en el vuelo de regreso a España.
Concluye así un recorrido intenso y transformador por Guatemala y El Salvador, un viaje que ha tejido arqueología, espiritualidad, memoria y vida cotidiana. Más allá de los lugares visitados, quedan las voces escuchadas, las miradas compartidas y la sensación de haber recorrido territorios donde el pasado y el presente dialogan constantemente. Un viaje que no termina del todo al volver, porque continúa, silencioso, en la memoria.
Imágenes del circuito
Alojamientos
LA ANTIGUA
SUCHITOTO
GUATEMALA
- Courtyard by Marriott
CHICHICASTENANGO
- Maya Inn
LAGO ATITLÁN
- Lago Atilán
SAN SALVADOR
PETEN
- Mayan Inn Internacional
